jueves, noviembre 20, 2003
La duda indecible
Ocasionalmente nos abocamos en forma solitaria a intentar dilucidar si el amor es un medio que nos permite llenar el eslabón vacío de nuestras existencias, vacíos que no podemos soportar y que precisamos llenar de cualquier manera - ?te amo (porque te necesito)? - o si realmente es un punto sólido sobre el cual podemos edificar con seguridad nuestro futuro ? ?te necesito (porque te amo)?
Tenemos arraigada la convicción de que es algo maravilloso e incuestionable que debemos perseguir con todas nuestras fuerzas porque es el fin último, es ?la felicidad? y es esta misma aura mágica la que nos inhibe de intentar cualquier crítica o intento de comprenderlo de una manera más racional para eludir de alguna forma su constante dominación sobre nuestros actos. Cuando emprendemos esta tarea nos encontramos con justificaciones tales como ?el amor tiene razones que la razón no comprendería jamás? que ponen límite y freno a nuestros intentos de neutralizar su dominación la cual las mas de las veces rige nuestras determinaciones y dictamina las acciones que nos encadenan en nuestro futuro, cadenas que luego arrastramos a veces tan lejos en el tiempo que nos generan la falsa impresión de no poder vivir sin ellas ? ?en el corazón tenía la espina de una pasión, logré arrancármela un día y ya no siento el corazón? - y entonces para no sufrir por darnos cuenta del tiempo que hemos perdido invertimos más tiempo aún alimentándonos de sutiles e imperceptibles posibilidades u oportunidades de último momento que solo nosotros vemos, con la secreta esperanza de alcanzar por fin la forma de recuperar todo sin afrontar que en realidad solo aportamos más a la pérdida sintiendo luego mas dura la derrota.
Tal vez deberíamos dar crédito al consejo de quien sugirió que bajo el dominio de este sentimiento debería de prohibírsenos decidir con quien vamos a estar el resto de nuestras vidas o adoptar una actitud misantrópica como la planteada por los versos del poeta para evitar las penas que nos causan los variados efectos del amor.
Cualquiera sea el lado de la balanza hacia donde se incline finalmente nuestro estéril intento de dilucidar la cuestión, no podremos desconocer que el amor es algo que cuando nos atraviesa, aunque sea por unos instantes en nuestra vida, deja nuestros sentimientos y sentidos vibrando durante largo tiempo como le sucede al diapasón cuando es tocado en busca de alcanzar la nota correcta, notas que durante nuestra vida irán enlazándose una a una para confirmar que nadie puede escapar ni al amor ni a la muerte.
Marcelo Zárate
Dic-2002
Tenemos arraigada la convicción de que es algo maravilloso e incuestionable que debemos perseguir con todas nuestras fuerzas porque es el fin último, es ?la felicidad? y es esta misma aura mágica la que nos inhibe de intentar cualquier crítica o intento de comprenderlo de una manera más racional para eludir de alguna forma su constante dominación sobre nuestros actos. Cuando emprendemos esta tarea nos encontramos con justificaciones tales como ?el amor tiene razones que la razón no comprendería jamás? que ponen límite y freno a nuestros intentos de neutralizar su dominación la cual las mas de las veces rige nuestras determinaciones y dictamina las acciones que nos encadenan en nuestro futuro, cadenas que luego arrastramos a veces tan lejos en el tiempo que nos generan la falsa impresión de no poder vivir sin ellas ? ?en el corazón tenía la espina de una pasión, logré arrancármela un día y ya no siento el corazón? - y entonces para no sufrir por darnos cuenta del tiempo que hemos perdido invertimos más tiempo aún alimentándonos de sutiles e imperceptibles posibilidades u oportunidades de último momento que solo nosotros vemos, con la secreta esperanza de alcanzar por fin la forma de recuperar todo sin afrontar que en realidad solo aportamos más a la pérdida sintiendo luego mas dura la derrota.
Tal vez deberíamos dar crédito al consejo de quien sugirió que bajo el dominio de este sentimiento debería de prohibírsenos decidir con quien vamos a estar el resto de nuestras vidas o adoptar una actitud misantrópica como la planteada por los versos del poeta para evitar las penas que nos causan los variados efectos del amor.
| MOLTO PIU AVANTI ANCORA!
El mundo miserable es un estrado Donde todo es estólido y fingido, Donde cada anfitrión guarda escondido Su verdadero ser, tras el tocado. No digas tu verdad ni al más amado; No demuestres temor ni al más temido; No creas que jamás te hayan querido Por más besos de amor que te hayan dado. Mira como la nieve se deslíe Sin que apóstrofe al sol su labio yerto, Cómo ansía las nubes el desierto Sin que a ninguno su ansiedad confíe... Trema como el Infierno, pero ríe! Vive la vida plena, pero muerto! |
VARIOS EFECTOS DEL AMOR
Desmayarse, atreverse, estar furioso, áspero, tierno, liberal, esquivo, alentado, mortal, difunto, vivo, leal, traidor, cobarde y animoso. No hallar fuera del bien, centro y reposo, mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, enojado, valiente, fugitivo, satisfecho, ofendido, receloso. Huir el rostro al claro desengaño, beber veneno por licor suave, olvidar el provecho, amar el daño, creer que un cielo en un infierno cabe, dar la vida y el alma a un desengaño: esto es amor. Quien lo probo lo sabe. |
Cualquiera sea el lado de la balanza hacia donde se incline finalmente nuestro estéril intento de dilucidar la cuestión, no podremos desconocer que el amor es algo que cuando nos atraviesa, aunque sea por unos instantes en nuestra vida, deja nuestros sentimientos y sentidos vibrando durante largo tiempo como le sucede al diapasón cuando es tocado en busca de alcanzar la nota correcta, notas que durante nuestra vida irán enlazándose una a una para confirmar que nadie puede escapar ni al amor ni a la muerte.
Marcelo Zárate
Dic-2002